La pandemia de la COVID-19 nos ha puesto a pensar en la importancia de valorar la salud, en cuidar de nuestros seres queridos y asegurarnos de que estén sanos. Según un estudio realizado por la consultora EY- Parthenon 90% de los encuestados han replanteado sus prioridades para buscar un mejor cuidado de su salud y la de su familia una vez pase la pandemia.

“En tiempos de coronavirus hemos aprendido a ser más conscientes sobre lo importante que es tener un seguro de vida”, dice Gabriel de Obarrio, socio fundador de IndiGO Advisors y aliado estratégico de Trusted Advisors,  es graduado en administración de empresas con una larga trayectoria liderando compañías aseguradoras.

Antes de explicar por qué un seguro de vida significa una inversión a futuro y debe ocupar un espacio en nuestras finanzas personales, es necesario saber cuáles son los tipos de seguros que existen:

  1. Seguro de vida universal: se trata de una póliza muy flexible diseñada para durar toda la vida. Genera un porcentaje de ahorro que el asegurado podrá retirar total o parcialmente en un momento oportuno. Esta es una modalidad más costosa y cada vez menos cotizada por los clientes debido a la crisis económica actual y a los bajos intereses.

      2. Seguro de vida a término: no contempla la opción de ahorro y se recomienda adquirirlo hasta la edad de 90 o 95 años. Se trata de la modalidad más accesible económicamente y las tarifas varían de acuerdo con la edad del cliente al momento de comprar el seguro, entre otros factores.

     3. Seguro híbrido: esta tercera opción es la más innovadora y consiste en un plan a término que una concluido le devuelve al comprador el 100% de la prima pagada. Una buena opción para quienes tienen un préstamos hipotecario.

De Obarrio sugiere a sus compradores, sobre todo si son jóvenes, comenzar con una póliza de vida universal y luego migrar a un seguro de vida a término. Todo depende de las necesidades individuales. Los seguros de vida deben revisarse anualmente porque siempre hay factores o situaciones de vida que requieren un cambio de póliza, como por ejemplo: casarse, adquirir un préstamo, comprar una casa o un negocio”, afirma el especialista.

Para saber cuál es la suma asegurada más adecuada al momento de invertir en un seguro de vida es necesario hacer un Diagnóstico de Status Patrimonial para conocer el patrimonio total del cliente e identificar bienes personales, activos, pasivos, entre otros y de esta manera definir el monto indicado a invertir.

Existen varias fórmulas para hacerlo, según explica de Obarrio, una de ellas es la técnica llamada LIFE en la que se efectúa un cálculo tomando en cuenta las deudas (Loans/Liabialities), los ingresos (Income), los gastos finales (Final expenses) y la educación de los hijos (Education). El  factor más importante es el ingreso anual, resalta el experto, que deberá multiplicarse por un número de veces determinado (un promedio X15) para identificar la cifra final sugerida. Sin embargo, iniciar con un diagnóstico de status patrimonial es la opción más confiable y recomendada.

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